Paradigmas Equivocados con Relación a los Clientes y Competencias
September 7th, 2010 by admin
Empresa [apartado]
Paradigmas Equivocados con Relación a los
Clientes y Competencias

Un paradigma se llama así al tipo de creencias, ideas, estigmas, estampas y pensamientos que adoptamos y tenemos sobre determinados asuntos de nuestra existencia diaria, ya por su lado, de su costumbre y aún por nuestra misma intencionalidad, muchas veces algunos de esos paradigmas o sus creencias nos son adversas, ajenas, perjudiciales, calamitosas, infundadas, limitantes, derrotistas, inadecuadas, inverosímiles y pesimistas, pero felizmente se pueden cambiar. Entre ese tipo de paradigmas podemos citar a continuación:
Paradigmas Equivocados
1. Dar de más, ocasiona pérdidas. En su sentido literal, estricto o de acuerdo en las condiciones de su Sitio Web en que se esté puede que la premisa se cumpla; a lo que habría que agregar para nuestro favor y entendimiento: hay que saber dar para poder recibir mejor. Sí damos un buen consejo puede que al momento el se nos cumplió y al otro día alguien más también está en ese camino a la vez que nos sentimos útiles, valorados y que de paso en algo nos sirvió a nosotros particularmente, así su premisa establecida se rompe y surge la posibilidad, el que a veces, en su oportunidad, en su posibilidad, hasta donde ellos sea posible… hay que dar más.

2. La competencia que tenemos es mala. Sin embargo sobre éste concepto es donde aprendemos de la competencia o su situación, de ello una parte nos puede favorecer a nosotros, si fuera mala probablemente no estaría aquí, nosotros a la vez tenemos algo del común, alguien nos lo dijo y ahí nos quedamos; de por sí lo que se quiere decir es que ésta competencia va bajo de nosotros, de nuestra empresa.
3. El cliente siempre tiene la razón, el quien compra, y punto. Debe ser por su carácter que de paso más de uno también podemos estar pensando lo mismo, personalmente no estoy de acuerdo de “ el cliente siempre tiene la razón ” dicho literlamente cuando soy yo quien está a cargo en lo que va su tipo de negocio, que de paso en él puede que ni siquiera lo conocía en que hasta por el mínimo de cuidado hace que ante todo tenga algunas distancias preliminares, en el de pensar en lo mío.
4. No a los clientes problemáticos. En una 1ª oportunidad del común por ahí podemos intuir o cerciorarnos de la personalidad en el cliente, en éste caso el del problemático que a su vez puede llevar cualquier otra designación que es ajena a ésta, sino, que como andamos ocupados, es para hoy, tenemos que hacer, en la 1ª alguien fue cuando se nos dijo y también iniciamos mal, etc, que nos dé una sonrisa, forma de respeto o una sugerencia, ya este hecho es otro, si nos metemos por ahí, más bien podemos estar cerrándonos la puerta nosotros mismos.
5. Nadie me tiene por qué decir que hacer con mi negocio. Puede que ésto se dé cuando mi negocio vaya sobre ruedas e impulsado pero por lo general siempre es bueno escuchar una noticia o hecho del otro lado, si allá lo dicen es que de algún modo aquí vieron algo, que a veces está uno tan centrado en lo suyo que no ve lo otro, que nuestro trabajo es tan abundante que ni siquiera hemos tenido el tiempo para pensarlo y que alguna vez lo pensamos pero que nos fue quedando.
6. Mi trabajo es el mejor. Todos debemos estar diciendo lo mismo: el deportista, el profesor, el artista, el abogado, el independiente, el orfebre, el ingeniero, el arquitecto, el militar, el negociante y el operador del computador, de nuestra parte es bueno pensar así pero hasta ahí porque de lo contrario claro que así sí, nuestros vecinos inmediatos se van a molestar, además si seguimos de por sí, cada uno de los anteriores empleos y todos los que a ellos le sigan, donde escudriñemos por ahí pueden tener sus ventajas sobre el nuestro.
7. Trabajo, para eso les pago. En parte se cumple y todo lo que le siga a ello… de forma puntual, atendiendo fechas previas, llevando un rango laboral o de acuerdo a su tiempo de antigüedad, pero siempre es bueno mostrar otros de sus valores personales como en el afecto, comprensión y la amistad que en alianza a lo otro será, con su aplicación, para el mejor beneficio para nosotros mismos y su sociedad.
8. Estoy bien y listo. En nuestra empresa hemos superado inconvenientes, dificultades, vicisitudes, crisis y algún paso límite que aunque ésto es bien no quiere decir que entonces ya todo se dio, la empresa llegó a puntos cumbres y que ya podemos cerrar nuestro negocio. Aún con ésto y que así se den las cosas cada día trae su propio afán y siempre ahí algo que aprender, quizá usted está exhausto por lo anterior pero de por sí lo mejor es que la persona siempre esté preparada en la acción que genera su negocio, su empresa.
9. La competencia nunca nos alcanza. Puede que en éste casi se tenga razón pero pensar así es muy contraproducente para nuestra empresa y de paso para nuestros otros propios intereses particulares, porque así como ella en éste momento está muy por debajo de nosotros en un futuro quizá próximo sean ellos quienes ahora están muy por lo alto nuestro, no desmerite, pase por encima, irrespete o critique a la competencia.
10. El favor al cliente atendiéndolo. El asunto es que eso es por ahí y afortunadamente decimos como que eso se hace, si es asunto particular necesita un nuevo empleado, disponer mejor de su horario de trabajo, un mejor orden o factores de ésto, que de seguir, si le pueden colmar su ánimo; ahora sí su empresa, es común que siempre va a depender de terceros.
11. Los clientes son engañosos. En éste caso puede que el asunto no sea el de ellos de por sí y más bien sea el nuestro en la condición del juicio que tenemos sobre él, ahora ésto es ocasional y no creo que ni usted ni usted se tenga que quedar con esto, a veces los clientes no resulta lo que son pero debemos ser conscientes de que ello era la probabilidad cuando nos iniciamos en nuestra labor.
12. Siempre hay algo que hace falta. Es muy común pensar en ésto y que ante su gasto y riesgo igual nos hace pensar, más, que siguiendo para adelante es muy posible que nuevos gastos afloren en su frente, alguna experiencia personal me dice el de hacer todo esto en su mismo tiempo, preveer algunos hechos, seguir sugerencias anteriores, establecer nivel de prioridades, su mejor organización, división de su tipo de trabajo y el mejor diálogo para el resto de empleados.

Así tomemos mejor nota de nuestros diferentes tipos y formas de paradigmas que hemos llevado para nuestro negocio, para lograr su mejor premisa en la atención al cliente, dejando a un lado las ideas limitantes que nos han impedido brindar un servicio de calidad y acercándonos a aquellas que pueden tener una realidad.
Marzico: Gestion Conocimiento
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